El 1ro de septiembre fui a castrar a Sheldon. Encontré éste programa gratuito de castraciones por lo que tuve que llevarlo hasta el centro vecinal de San Vicente.
Salió todo muy bien por suerte y además conocí gente divina que adora los bichos como yo, con los que me sentí súper cómoda y en confianza. Entre ellos estaba ésta pareja de alrededor 60 años (ella más por los 50) Carlos y Alicia. Me parecieron muy piolas, humildes y agradables, compartiendo con toda confianza historias y fotos de nuestros gatos.
Cuando se iban Carlos me dijo que anotara su número de cel así le contaba cómo le había ido a Sheldon. Por supuesto lo anoté y más tarde les escribí para contarles que había salido todo bien.
Como dije antes, me parecieron divinos y me dio mucha ternura cuando contestaron diciendo que me apreciaban y que supiera que tenía 2 nuevos amigos en mi vida.
En los días siguientes me mandaron algún que otro mensaje preguntando por Sheldon o contándome de los suyos: Chuqui y Camilo.
Un domingo me escribió Alicia diciendo que el 1ro de Octubre era el cumpleaños de Carlos y querían que yo fuera.
Faltaba mucho todavía así que le agradecí y le dije que veíamos más sobre la fecha.
El tema está en que se pusieron un poquito insistidores con el tema.
Más mensajes llegaron hablando de los gatos y recordándome el cumpleaños.
El sábado 24/09 a las 9 de la mañana me sonó el celular. Muerta de sueño miré y era el famoso “111111111” que significa llamada desde tel público a mi cargo. Ni atendí.
Me dejaron mensaje de voz y era Carlos, de nuevo por el tema del cumpleaños. Sonaba, como decirlo, no estaba muy relajado.
Que pesado! – pensé. Tanto lío por el cumpleaños!
Lo dejé ahí, ni contesté.
El lunes a la noche suena de nuevo mi cel desde “Desconocido”. Atiendo y era Alicia. Me habló un rato de los gatos y me pasó con Carlos, siguiendo con el tema del cumpleaños.
¿Dónde va a ser? Le pregunté.
En Malvinas, camino a Monte Cristo.
Yo: Uhhhh re lejos. Pensé que era más cerca y por ahí me mandaba un rato. ¿Cómo se llega?
Él: En colectivo, desde la terminal pero te buscamos nosotros y no te preocupes, después te llevamos a la hora que sea. No hay problema.
Yo: Bueno, dejame ver porque tengo otro cumple y no sabía que era tan complicado.
Él: Bueno, como quieras. Sino no hay drama. Pero te llevamos en serio, no hay ningún problema. Me gustaría que vengas porque como te dije nos encariñamos con vos.
Yo: Bueno, gracias. Dejame ver cómo hago.
La verdad que me empezó a hacer ruido todo el asunto. Así que decidí no darle más importancia y seguir como si nada. No llamé, no avisé… nada, me desentendí directamente.
Hoy lunes al medio día Carlos me mandó el siguiente mensaje:
(Lo copio textual) “la verdad es q me uviera gustado tenerte en mi fiesta pero me despreciaste alomejor vos no te juntas con la clase baja pero q voy a ser nosotros somos pobres fue un gusto conocerte q sigas bien y perdon por mi error Carlos”.
Entonces ya me molestó. Me enojó éste mensaje y luego de pensarlo un rato le contesté:
“Por suerte realmente no me conoces. Acusarme así de prejuiciosa y querer meterme culpa por no ir a una reunión quien sabe donde c/desconocidos no solo te hace prejuicioso a vos, te hace siniestro. Ojala me equivoque. Les pido desde ya que borren mi num. No quiero saber más nada c/uds.”
Quizá exagero. Quizá soy paranoica pero… todo fue demasiado raro. Y con todas las cosas que están pasando me parece que no hay lugar para ponerse a dudar.
Soy una mina precavida, desconfiada y realmente no lo vi venir. Como dije al principio me parecieron realmente divinos y totalmente inofensivos.
¿Y si no lo son? Qué tal si por la culpa y por la simpatía me mando a una supuesta fiesta de cumpleaños en un lugar lejano con gente que conocí UNA VEZ cuando fui a castrar a mi gato. Lo mejor sería que la pase bárbaro… pero si no??
Prefiero quedar como una reverenda hdp.
CUIDADO-.

0 opinaron:
Publicar un comentario